Las várices son un problema común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque a menudo se les da una connotación estética, pueden ser un síntoma de problemas de circulación más serios. Existen distintas formas de tratar esta problemática así como también existen diversos mitos sobre esta condición.
Las várices son venas dilatadas y torcidas que generalmente se desarrollan en las piernas, aunque también pueden aparecer en otras partes del cuerpo. Se producen cuando las válvulas en las venas, que normalmente ayudan a que la sangre fluya hacia el corazón, no funcionan correctamente. Esto provoca que la sangre se acumule, lo que genera la hinchazón y deformación de las venas. Las varices suelen ser visibles y pueden afectar en el ámbito estético a una persona, ya que suelen mostrarse con un color azulado o morado a través de la piel.
Este problema está relacionado con la insuficiencia venosa, un trastorno en el que las venas no pueden llevar la sangre de manera eficiente hacia el corazón, lo que provoca que se acumule en las piernas. Aunque generalmente no representan una amenaza grave para la salud, pueden resultar incómodas y, en algunos casos, dolorosas.
Uno de los principales mitos acerca de las varices es que estas solo afectan a las mujeres. Esto es falso. Si bien, afectan en mayor proporción al sexo femenino, las varices tambien pueden afectar a los hombres.
Existen distintos factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir de varices, entre los que se encuentran:
Es importante recordar que las várices no afectan solo a las personas mayores. También pueden desarrollarse a cualquier edad, especialmente si existen factores de riesgo como los mencionados.
Existen varios mitos que dificultan el diagnóstico y tratamiento adecuado de las várices. Algunos de los más comunes son:
Las medias o calcetines de compresión son prendas diseñadas para aplicar presión sobre las piernas, lo que ayuda a mejorar el flujo sanguíneo y facilita que la sangre circule hacia el corazón. Estas medias están hechas de materiales elásticos que ejercen presión de forma graduada, siendo más ajustadas en los tobillos y más flojas a medida que suben por la pierna.
Son muy útiles para personas con várices, arañas vasculares o que han pasado por una cirugía reciente. Entre sus beneficios destacan:
Existen varios tipos de medias de compresión, que varían en el nivel de presión, la longitud y el estilo. Para elegir la más adecuada, es importante consultar a un profesional de la salud. Algunos aspectos a tener en cuenta incluyen:
Para que las medias de compresión sean efectivas, deben usarse correctamente. Se recomienda usarlas desde la mañana, cuando las piernas están menos inflamadas. Es importante asegurarse de que estén bien colocadas, sin arrugas ni pliegues, y que ajusten correctamente sin causar incomodidad.
En resumen, las várices son un problema común, pero no tienen por qué ser incapacitantes. Existen tratamientos efectivos, como las medias de compresión, que pueden aliviar los síntomas y mejorar la circulación. Es fundamental desmentir algunos mitos sobre las várices y asegurarse de recibir el tratamiento adecuado a tiempo. Si sospechas que tienes várices, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento apropiado.
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